Desde siempre me ha gustado hacer paquetes. En el colegio, disfrutaba forrando los libros y cuadernos.

Y luego, he ido recopilando todo tipo de material para empaquetar: lazos, cuerdas, papeles, etiquetas, adhesivos, flores secas, tules, terciopelos, periódicos, celofán, cajas que no podía tirar de lo bonitas que eran, sellos de caucho, botones, abalorios, restos de telas, celos, cintas,…, y ya más recientemente el Washi tape y un sinfín de opciones que han llegado con la moda del scrapbooking.

En La Miringa, te dará pena abrir el paquete.